La décima ronda de conversaciones entre el Gobierno y los opositores sirios arrancó hoy en balneario ruso de Sochi con la participación de representantes de Rusia, Irán y Turquía, los países garantes del alto el fuego decretado en diciembre de 2016, y el mediador de la ONU Staffan de Mistura.

Las nueve rondas anteriores se celebraron en la capital de Kazajistán, por lo que las negociaciones, que se centran en el cumplimiento del alto el fuego, se conoce como el formato de Astaná.

La delegación de la oposición armada la encabeza Ahmad Toma, presidente del llamado “gobierno provisional sirio”, quien adelantó a la agencia oficial rusa RIA Nóvosti que la reunión de Sochi abordará la situación en la provincia de Idleb, el problema la liberación de prisioneros y la creación de una comisión constitucional.

Este último extremo fue confirmado por De Mistura a la prensa a su llegada a Sochi.

“Por supuesto que sí. Esto es muy importante”, respondió el mediador de la ONU a la pregunta de si la creación de comisión constitucional era uno los temas de la agenda de la reunión.

Como es habitual en estas rondas de negociaciones, en la primera jornada se celebran reuniones bilaterales a puerta cerrada, mientras que la plenaria, en la que se anuncia si se ha alcanzado algún acuerdo, tiene lugar en el curso del segundo día de las conversaciones.

La ronda de Sochi coincide con la ofensiva del Ejercito sirio en el sur del país, en la que han muerto al menos 256 yihadistas del Ejército Jaled bin Walid, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

El pasado jueves, en una entrevista con medios rusos, el presidente sirio, Bachar al Asad, aseguró que uno de los próximos objetivos de su ejército es la liberación de la provincia de Idleb, la última controlada prácticamente en su totalidad por las milicias rebeldes.

“Hay decenas de miles de terroristas en Idleb”, dijo Asad, quién también tachó de extremistas a los activistas de la ONG “cascos blancos”, parte de los cuales fueron evacuados hace unos días a Jordania a través de los Altos del Golán, territorio sirio ocupado por Israel desde la Guerra de los Seis Días, de 1967.

El presidente sirio afirmó, además, que muchos de los “cascos blancos” que abandonaron en los últimas semanas el sur del país “se fueron a Idleb, donde pueden vivir con sus hermanos terroristas”. 

Related Post

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *