María Irma Ramírez Giraldo, una mujer risaraldense, nunca se imaginó los momentos de tristeza y desazón que viviría por culpa del cáncer. Hace más de 5 años le descubrieron unas anomalías en su seno que después de unos exámenes rigurosos determinaron que eran cancerígenos.

 

 

Fue allí donde doña María decidió luchar con determinación para salir adelante y lograr superar los embates que le traería esta enfermedad.

 

 

 

 

“Todos mis hermanos estaban ahí, les dije tengo cáncer, me puse a llorar. A uno le dicen cáncer y la palabra acá es muerte”, un llanto que no la dejaba en paz desde hace 5 años.

 

 

Pero esos cinco años de lucha contra el cáncer de seno convirtieron a María Irma Ramírez en una verdadera luchadora y sobreviviente de esta enfermedad. Ella, acudió a tiempo y pudo recibir atención médica para lograr salir adelante. Muchas otras personas no tienen la misma suerte.

 

 

 

 

Por eso, en la Clínica San Rafael de Pereira, institución prestadora de servicio de salud más importante del eje cafetero, son tratados en la unidad de oncología pacientes con esta patología, con el fin de prevenir el desarrollo de la enfermedad.

 

 

La Clínica San Rafael, recibió de su socio inversor, el Grupo Lenus, una importante inyección de capital económico para convertir a este hospital en un referente de los servicios de salud en el país y la región, buscando una atención integral con el fin de satisfacer completamente las necesidades de sus pacientes y mejorar su calidad de vida.

 

“Tenemos más de 10.000 pacientes con cáncer atendidos, tanto desde el punto de vista clínico como quirúrgico, que nos ha permitido a nosotros conocer la integralidad con el advenimiento de equipos de radioterapia de última generación”, reveló Juan Carlos Cobos, director científico de la Clínica San Rafael.

 

 

 

“Nosotros aspiramos que con todos estos nuevos servicios que estamos generando, podamos dar la integralidad suficiente para que las personas no tengan que buscar situación de atención diferentes a los que tenemos nosotros”, agregó.

 

 

Unidad oncológica de la IPS Clínica San Rafael, que le devolvió a doña María Irma las ganas de vivir.

 

 

“La gloria ahora toda es para Dios y después para mis angelitos (médicos) que fueron los que me ayudaron a curarme”, cuenta María.

Como doña María Irma son decenas de historias que llegan cada día hasta la unidad de oncología de la Clínica San Rafael de Pereira, quienes con su tratamiento ven una luz de esperanza en sus vidas.

 

Equipo de la AGENCIA DE NOTICIAS RPTV:

Periodista: Jair Díaz 

Cámara y Edición: Óscar Cavadía  

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