Los esfuerzos del Gobierno nacional por contener el avance de la pobreza, en medio de la pandemia, son positivos y así lo demuestra la reciente evaluación del Programa Ingreso Solidario realizada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en alianza con el Departamento Nacional de Planeación (DNP).

 

 

El Programa atenuó los efectos nocivos de la pérdida de empleo en los beneficiarios y aumentó el consumo en aquellos hogares que quedaron desempleados por causa de la crisis desatada por el coronavirus.

 

 

Hay cinco resultados clave en esta evaluación de impacto:

 

1. El programa ayudó a los hogares a mitigar la caída de sus ingresos debido a la pandemia.

 

2. Se pudo detectar que, pese al otorgamiento de este subsidio, los beneficiarios mantienen su intención de buscar trabajo.

 

3. Los beneficiarios mitigaron los efectos económicos de la pandemia y lograron solventar sus gastos en salud, educación, material escolar y artículos de aseo.

 

4. Una evidencia importante de la evaluación es que los niños, niñas y adolescentes de hogares que recibieron el Ingreso Solidario, incrementaron el tiempo dedicado al estudio entre 27 y 47 minutos al día, así como incrementó la probabilidad de que dediquen al menos 4 horas al día a sus actividades escolares.

 

5. Se registra un incremento en la probabilidad de que algún miembro del hogar haya abierto una cuenta bancaria durante 2020.

 

 

Gracias a esta transferencia monetaria del Estado un hogar de 4 integrantes, que perdió sus ingresos al quedar sin empleo, aumentó en unos $50.000 el consumo de alimentos.

 

 

Adicionalmente, se encontró que con la implementación de esta transferencia se registró un incremento en el uso de instrumentos digitales, en especial de billeteras móviles.

 

 

Estos resultados se derivan de la medición del impacto que este programa de emergencia social ha tenido en la población vulnerable y en situación de pobreza, la cual fue realizada en tiempo récord por el BID y la Dirección de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas (DSEPP), del DNP.

 

 

Para la evaluación de impacto del programa se recolectó información mediante encuestas telefónicas a nivel nacional, entre noviembre y diciembre de 2020, aplicadas a aproximadamente 3.500 hogares.

 

 

Este tipo de evaluaciones generan evidencias que sirven como insumo para mejorar el diseño, la implementación y la ejecución de los planes, programas o proyectos del Estado.

 

 

Son una herramienta eficaz que aporta al proceso de toma de decisiones de política pública basadas en evidencia, además fortalecen el proceso de rendición de cuentas, brindándole a la ciudadanía información sobre el curso de las políticas públicas.

 

 

Es importante destacar que el Gobierno nacional creó el Ingreso Solidario en marzo del 2020 como una estrategia dirigida a que mitigar el impacto de la pandemia para la población en situación de vulnerabilidad, pobreza y pobreza extrema.

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