¿Administran su dinero? ¿Le exigen dar cuentas de sus transacciones financieras y presentar soportes como facturas? ¿Con frecuencia le hacen sentir que no tiene derecho a saber los detalles de cómo se administra el dinero en el hogar? ¿Sin importar sus ingresos, le asignan una mesada al mes aún si usted no está de acuerdo? ¿Le solicitan las claves de sus productos financieros para que otra persona pueda hacer uso de sus recursos, sin su autorización?

 

Si alguna de las preguntas anteriores, tuvo una o varias respuestas positivas, es probable que deba analizar su situación, asumir una posición responsable, tomar decisiones que vayan en pro de su bienestar y si la situación ya se torna demasiado compleja, pida asesoría financiera y legal si el caso lo amerita, pues usted es víctima de violencia financiera.

 

 

Por lo general este abuso doméstico empieza a ser evidente en situaciones como:

–          Su pareja utiliza su nombre para  obtener créditos y no colabora en sus pagos

–          Manipula sus productos bancarios (tarjeta débito/crédito) sin preguntar

–          No contribuye con los gastos en el hogar y le obliga a asumirlos completamente

–          Exige le entregue sus ingresos mensuales con amenazas, chantajes emocionales y sexuales

–          Coloca las cuentas a snombre y se niega a ayudar con los pagos

–          Toma decisiones importantes sin su consentimiento, utilizando capital construido entre los dos

–          Le exige trabajar más, para llevar más dinero al hogar

 

Según estudios y proyecciones del sociólogo Mauro Guillén,  “en el año 2030 las mujeres tendrán más patrimonio neto que los varones” A través de los años las mujeres han sido víctimas de este fenómeno con mayor frecuencia por la cultura machista latina, pero en el cambio de roles de proveedor y en el nivel de ingreso, hoy día hay hombres que también están viviendo esta situación”, explicó Irina del Mar Nieto, Líder del programa de finanzas personales de Financiera Progressa.

 

 

La master en economía de la conducta de Behavior & Law de España explicó que si bien no existen cifras puntales sobre los casos de abuso financiero en el mundo – situación generada por la falta de denuncias de las víctimas – organizaciones como la Red Nacional para Acabar con el Abuso Doméstico, calcula que la opresión financiera ocurre en el 98% de los casos en los que hay violencia verbal y física en la pareja.

 

“Desde Progressa Financieramente, promovemos que cada día se sumen más mujeres a estos espacios de educación financiera, logrando que, de los más de 9.000 participantes en estos 4 años, el 68% sean mujeres, lo que representó al cierre del 2020 que, de los asociados ahorradores e inversionistas, el 66% fuesen mujeres” – destacó.

 

 

Solución

 

–          Según Woman´sLab.org salir de una relación abusiva debe preverse con protecciones económicas que le faciliten al individuo retornar al control de sus finanzas valiéndose de evidencia legal que demuestren su identidad.

·         Recopile sus documentos básicos de identificación (originales, fotos o copias)

(Actas de nacimiento, documento de identificación, pase de conducción, recibos y copias de los documentos) (Originales, fotos o copias)

·         Haga lo mismo con extractos o copias de su cuenta bancaria, cuenta de ahorros y de los números de sus tarjetas de crédito (originales, fotos o copias)

·         Recupere los títulos de propiedad de su automóvil, vivienda o arrendamiento

·         Estados de cuenta de su retiro (si aplica)

·         Su más reciente reporte de crédito (si aplica)

·         Busque asesoría legal y financiera por su cuenta. Utilice la web para identificar lugares de consulta confiables.

·         No hablé de estos temas con su pareja bajo la influencia del alcohol o en estados de alteración.

 

 

En la investigación exploratoria de finanzas conductuales “The Big Woman” realizada durante el primer semestre del 2021 en Colombia, en la que se encuestaron más 300 mujeres de las ciudades principales, en edades de 18 años en adelante, se identificó que:

–          Sin importar el nivel educativo o estrato socio económico, el 57% de las mujeres participantes estuvieron en el rango “Baby Big Woman” siendo este el nivel más bajo de competencia en la administración del dinero, ratificando la necesidad de incrementar la educación financiera. 

–          Al utilizar una forma de comunicación enfocada a la mujer, se captó el interés de continuar en el programa de asesoría financiera en un 71%, muy superior a otras iniciativas que alcanzaron hasta un 20%.

–          Sin importar la edad, para hablar de sus proyectos financieros las mujeres prefieren a su pareja con 41%, amigos 15%; a su vez el 16% no le gusta hablar de dinero.

–          3 de cada 10 mujeres cuentan con las semanas cotizadas iguales o superiores al valor de las semanas requeridas para su edad.

 

 

De lo que se concluye que aún hay un gran trabajo por realizar en educación financiera a las mujeres y paralelamente fortaleciendo su red de apoyo, a futuro se disminuirán las situaciones que la hagan vulnerable económicamente y que pueden propiciar el maltrato financiero. 

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