Cristo José Contreras, de cinco años, recuperó su libertad este martes. El pequeño, hijo de Edwin Contreras, alcalde del municipio de El Carmen, Norte de Santander, había sido secuestrado el pasado 3 de octubre cuando estaba en el colegio.

 

 

El rescate del niño era algo que los colombianos esperaban con ansías. Ahora, con esta noticia, lo que sigue es dar con los responsables del plagio.

 

 

El general Alberto Mejía, comandante de las Fuerzas Militares, ha dicho que aún no se puede decir con seguridad quiénes fueron los captores del niño.

 

 

Sin embargo, el alto oficial dio otros detalles del operativo de rescate de Cristo José y aseguró que fue un trabajo articulado entre la Policía Nacional y las Fuerzas Militares.

 

Lo primero que hicieron fue un plan ‘candado’: “Es cerrar múltiples vías y múltiples sectores”, dijo el comandante de las Fuerzas Militares.

 

 

Posteriormente, implementaron tres cuadrantes “a través de un análisis de inteligencia” y asignaron “unos responsables por cuadrante” y el número de uniformados por cada uno.

 

 

“Eran tres cuadrantes, más o menos 500 hombres por cuadrante, de tal forma que estos hombres fueron ubicados en los 360 grados de (cada) cuadrante”, añadió el general.

 

Con este sistema de cuadrantes pudieron reforzar el cierre de las vías: “Empezamos, poco a poco, un registro del sector, de las diferentes casas, de las diferentes cañadas, de los diferentes huecos, donde pensábamos que cualquier persona podría esconderse o protegerse”.

 

 

Finalmente, en el cuadrante dos occidental, llamado ‘Aguamalito’, de 10 x 10 kilómetros, las Fuerzas Militares lograron “una liberación por presión”.

 

“No es un rescate por la fuerza (…) En todo momento dijimos que el rescate por la fuerza era la última opción, para proteger la integridad de Cristo José”, precisó el general.

 

“Esta presión obliga a estos bandidos a soltar al niño, a entregarlo” explicó el alto oficial.

 

Gracias a esta estrategia, el padre del niño pudo llegar con anticipación al cuadrante para recibir a su hijo de manos de los 16 uniformados que lo encontraron.

 

“A los cinco minutos, diez minutos después del rescate pudimos nosotros entregarlo”, dijo el general Mejía.

 

Pero no fue solo esto. Según el alto oficial, se usaron aviones no tripulados para revisar “sector por sector, casa por casa”, así como detectores de calor.

 

FUENTE: RCN RADIO

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